
He compartido vida con personas adictas. Las he visto subir y bajar de la noria tantas veces, que casi marea el pensarlo. Hoy de nuevo el alcohol, algo aparentemente tan inofensivo y relacionado con la diversión, me ha demostrado que es capaz de tumbar a gigantes.
....cuando mi compañero de colegio me presento a la que hoy, (18 años después y dos hijas de 9 y 14 años) sigue siendo su mujer, nunca pensé que aprendería tanto sobre las dificultades de adaptación de las personas. Lo intentó con el clima y nuestra forma de vida sin su gente de servicio, yate y apartamento en Isla Margarita. Paso de un novio surfista y amigas aspirantes a Misses, a estar casada con un buen chico que apenas había salido de su pueblo y lo que es peor, sin aspiraciones a querer hacerlo nunca. Encontró aquí amigas y a mi que me considera su hermana, pero nunca ha dejado de sentirse sola.
Conocío a su marido por casualidad en un viaje con su padre a España, volvió un par de veces y a la tercera se caso. La vestí el día de su boda y la lleve en coche a la iglesia; la acompañé en sus difíciles embarazos y partos e incluso compartí el criar a su hija mayor. Nuestros maridos se hicieron amigos y salíamos a cenar o a bailar merengue...y por entonces aunque la gustaba beber, no recuerdo que fuera un problema.
Murió su padre poco antes de casarse, dejando sin solucionar temas económicos que arrastra a día de hoy. Poco después murió su madre...bueno no murió pero aprovecho un poder notarial para gestionar su herencia la robo casi todo el dinero despilfarrándolo con jovencitos a los que traía cuando la visitaba. Al pedir cuentas a su madre, ésta la chantajeo. Con el embarazo avanzado tuvo que ir a su país a denunciar a su madre y de allí volvió sin dinero y a punto estuvo de volver sin hija. A su vuelta, costaba reconocerla por el exceso de kilos y su gran tristeza. Hasta el parto estuvo recluida en la cama de una pequeña habitación apenas sin luz de la casa de su suegra.
Le costó adaptarse a su nueva situación de madre y físicamente no era la misma. Empezaron sus problemas con el alcohol pero yo no lo descubrí que bebía en exceso hasta un verano que pasamos unos días en una casa de mis padres. Mi madre al principio del verano llevaba las provisiones y un día me llevo a la basura, aún recuerdo la montonera de botellas de cerveza vacías y la frase de mi madre "es una borracha, se ha bebido en 3 días las cervezas que tenía para tu padre y visitas de todo el mes". Bebió a escondidas, y yo no tuve valor para hablar del tema.
Juntas habíamos transformamos una zapatería en una exitosa tienda de ropa y durante cinco años yo ponía los escaparates, hacía los arreglos y los sábados vendía con ella. Comprábamos la ropa un día en semana y comíamos por el camino. Un día al final de la comida nos trajeron dos botellas para echarnos un chupito y se bebió las dos. Y ya empezaron a ser varios los días en que la tuve que llevar de vuelta a casa bebida,... pero no hablábamos sobre el tema.
....cuando mi compañero de colegio me presento a la que hoy, (18 años después y dos hijas de 9 y 14 años) sigue siendo su mujer, nunca pensé que aprendería tanto sobre las dificultades de adaptación de las personas. Lo intentó con el clima y nuestra forma de vida sin su gente de servicio, yate y apartamento en Isla Margarita. Paso de un novio surfista y amigas aspirantes a Misses, a estar casada con un buen chico que apenas había salido de su pueblo y lo que es peor, sin aspiraciones a querer hacerlo nunca. Encontró aquí amigas y a mi que me considera su hermana, pero nunca ha dejado de sentirse sola.
Conocío a su marido por casualidad en un viaje con su padre a España, volvió un par de veces y a la tercera se caso. La vestí el día de su boda y la lleve en coche a la iglesia; la acompañé en sus difíciles embarazos y partos e incluso compartí el criar a su hija mayor. Nuestros maridos se hicieron amigos y salíamos a cenar o a bailar merengue...y por entonces aunque la gustaba beber, no recuerdo que fuera un problema.
Murió su padre poco antes de casarse, dejando sin solucionar temas económicos que arrastra a día de hoy. Poco después murió su madre...bueno no murió pero aprovecho un poder notarial para gestionar su herencia la robo casi todo el dinero despilfarrándolo con jovencitos a los que traía cuando la visitaba. Al pedir cuentas a su madre, ésta la chantajeo. Con el embarazo avanzado tuvo que ir a su país a denunciar a su madre y de allí volvió sin dinero y a punto estuvo de volver sin hija. A su vuelta, costaba reconocerla por el exceso de kilos y su gran tristeza. Hasta el parto estuvo recluida en la cama de una pequeña habitación apenas sin luz de la casa de su suegra.
Le costó adaptarse a su nueva situación de madre y físicamente no era la misma. Empezaron sus problemas con el alcohol pero yo no lo descubrí que bebía en exceso hasta un verano que pasamos unos días en una casa de mis padres. Mi madre al principio del verano llevaba las provisiones y un día me llevo a la basura, aún recuerdo la montonera de botellas de cerveza vacías y la frase de mi madre "es una borracha, se ha bebido en 3 días las cervezas que tenía para tu padre y visitas de todo el mes". Bebió a escondidas, y yo no tuve valor para hablar del tema.
Juntas habíamos transformamos una zapatería en una exitosa tienda de ropa y durante cinco años yo ponía los escaparates, hacía los arreglos y los sábados vendía con ella. Comprábamos la ropa un día en semana y comíamos por el camino. Un día al final de la comida nos trajeron dos botellas para echarnos un chupito y se bebió las dos. Y ya empezaron a ser varios los días en que la tuve que llevar de vuelta a casa bebida,... pero no hablábamos sobre el tema.
Cuando acepto que tenía un problema me pidió ayuda. Me informé,...hable con psicólogos, psiquiatras, monitores, otros alcohólicos o cualquiera que supiera del tema. La busque terapias a las que con esfuerzo conseguí que admitieran y a las que algunas solo acudío un día. Me quede con sus hijas los fines de semana que la medicación no la permitía ser persona y los periodos de abstinencia y vuelta a beber se han ido sucediendo en el tiempo.Cerró la tienda y como no encontró trabajo a medida volvió a estudiar. Yo tuve mis momentos personales malos y hubo una temporada que tuve que alejarme de ella. Aún pienso que de haberme dejado arrastrar, hoy también sería alcohólica. Hay un episodio que me avergüenza compartiendo una vacaciones con sus dos hijas y las mías en Benidorm. Los maridos nos habían dejado tiradas allí y por las tardes íbamos a un garito alemán al que atraen a los niños con espectáculos infantiles y a los padres con bebidas baratas y estupendos camareros. Uno de los días de tanta cerveza yo no podía tenerme en pie y conseguí llegar a casa apoyándome en el carrito de bebe de su hija pequeña. El espectáculo era bochornoso con las dos borrachas con las tres niñas. Por el camino paró a comprar más cervezas que se tomó mezclándolas con pastillas para dormir, y fue cuando me confesó que también tomaba pastillas.
Yo esa noche apenas dormí y como mi marido no venía a buscarme, al día siguiente me marche en el autobús nocturno y en ese largo viaje de vuelta a Madrid sola con mi hija y fue donde decidí que definitivamente necesitaba cambiar muchas cosas en mi vida. Me separe esa navidad y me aleje de ella una temporada. Ne necesitaba afrontar mi separación y la dije que si uno que se ahoga se agarra a otro que también se está ahogando, acaban ahogándose los dos.
A partir de ese día para ella también pasaron muchas cosas y la extrema obesidad con la que premia el alcohol y otros problemas físicos derivados la hicieron reaccionar al ver la muerte de cerca y en unos meses consiguió dejar de beber y adelgazar unos 80 kilos, también gestionar sus dos inmobiliarias y hacerse accionista de una radio latina.
Hoy como hacemos de vez en cuando, hemos quedado con nuestras hijas para pasar la tarde. Atraviesa malos momentos económicos y de pareja, y siempre temo que vuelva a caer. Estaba deseando verla para mirarla a los ojos y algo se me ha roto al verla, no ha tenido más remedio que confesarme que ha vuelto a beber. Me he cabreado mucho, la he dicho muchas cosas fuertes que la puedan hacer reflexionar, que vea lo que supone tirar por la borda tanto esfuerzo y según me hablaba miraba su cara hinchada y recibía de su aliento el inconfundible olor del alcohol. Joder,...esta vez casi lo consigue.... La he dicho muchas cosas, aunque al final son las mismas que la he dicho tantas veces...
En estos momentos mi situación personal no me permite implicarme de nuevo en la dificil aventura que supone ayudar a un alcohólico y me siento mal pero estoy cansada. A lo largo de estos años han sido un ir y venir de intentos frustrados por salir y el no tener familia y el no saber que hacer de su marido han hecho que yo me implicara mucho. No dejo de informarme sobre el tema y antes de ayer estuve en una terapia de dos horas con alcohólicos intentando saber más, ya que por esas curiosas cosas de la vida, tengo relación continua con alcohólicos que vienen a recuperar sus puntos del permiso de conducir.
He escrito estas lineas porque quiero que las lea. La he hablado del Blog y quiero que escriba y saque fuera todo lo que pueda. Como ya no se que puedo hacer para ayudarla, se me ha ocurrido que al leer esto es pueda darse cuenta de una vez ¡que la vida no da tantas oportunidades! y que ni su salud, ni los que la queremos, podemos con más.
Te quiero.
2 comentarios:
Demasiado has hecho ya por ella, Arena. Yo te he visto en ese ir y venir continúo a su lado pero no ha sido hasta que he leído este post tuyo que he tomando consciencia real de lo mucho que te has implicado y del gran problema que tiene...a veces, las personas que tienen vidas duras se pierden en el agujero negro de sus problemas y no son capaces de ver la luz que desprende la gente como tú que tiende una mano desinteresada una y otra vez, o la que irradian esas personitas nacidas de tus entrañas y que son lo mejor de este perro mundo.
Ojalá que ella se anime y venga por aquí a leerte y, espero, a comentarte. Eso puede venirle muy bien.
Un beso, Arena, cada día que pasa me gusta más tu blog y cómo escribes...desconocía esta faceta tuya y me ENCANTA :)
Aún no ha visto el Blog, pero me ha llamado para decirme que va no va a volver a caer...lo siento, pero ya casi no me lo creo.
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